6 razones para ir a la piscina
Las embarazadas me entenderán: tarde o temprano llega un momento cuando empiezas a sentirte una elefante, torpe y grande. Cuando cualquier cosa que está en el suelo ya es inalcanzable. Cuando un simple movimiento como darte vuelta en la cama se transforma en la acrobacia de Cirque du Soleil. Cuando la recomendación del médico de salir a caminar por lo menos media hora diaria parece ser imposible de seguir no sólo por razones de tiempo, sino porque piensas: “Ay, y donde camino para tener un baño cerca!!!!”
Ahí empiezas a pensar: “Debe haber algo más que me ayudará a aliviar el dolor de espalda, que permitirá hacer algo de ejercicio para no convertirme en una bola de grasa enorme, y, quizás, para prepararme para el parto y la futura maternidad”. Читать далее…